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Cámara de gas

Antes de empezar a describir la técnica a usar y la construcción de una cámara de gas como medio para la eutanasia de animales destinados a convertirse en alimento de otros animales carnívoros vamos a analizar un poco las razones que nos llevan a emplear esta técnica.

La cámara de gas es sólo una de varias técnicas que se pueden emplear para este fin. ¿Qué ventaja tiene ésta sobre las otras? Tiene varias:

  • · El hecho de que este método es el más "humanitario" de todos los que hay.
  • · No hay que emplear nuestras propias manos para quitarle la vida al pobre animal, especialmente importante para todos aquellos que puedan sentir remordimiento/pena por quitarle la vida al animal.
  • · No mancha.
  • · No falla nunca, lo que no se puede decir de los otros métodos.
  • · Funciona tanto para novatos como para expertos.
  • · Se pueden matar a varias presas de una sola vez. Si bien el tiempo empleado para matar a un sólo animal es superior que para matarlo con otro método, a la hora de tener que matar a varios animales éste método le irá ganando terreno a los otros.

Material necesario para la cámara de gasDespués de ver sus ventajas y las razones por las que nos puede llegar a interesar este método ya estamos preparados para aprender a usarlo. Lo primero es la construcción de dicha cámara de gas:

  • · Debemos escoger un recipiente de tamaño apropiado, que será donde depositaremos el/los animal/es. Debe contar con una tapa que se ajuste adecuadamente y cuanto mejor cierre mejores resultados obtendremos (lo ideal es un cierre hermético).
  • · Le haremos dos agujeros al recipiente. Uno de ellos será destinado a la evacuación del oxígeno que habrá en el recipiente y el otro será la entrada de un tubo de goma (o similar) que servirá de entrada para el gas que utilizaremos (dióxido de carbono).
  • · Escogeremos un método de "producción" del dióxido de carbono, bien sea una botella de dióxido de carbono (en diferentes tamaños y con válvula regulable), botellines para inflar ruedas de bicis que también emplean el dióxido de carbono, hielo seco que en realidad es dióxido de carbono en estado sólido y que desprende dióxido de carbono en forma de gas, o un método más casero de crearlo, como es mezclar proporciones adecuadas de vinagre y bicarbonato sódico.
  • · Si se escoge usar dióxido de carbono por el método de la mezcla del vinagre y bicarbonato sódico, además, hará falta un segundo contenedor donde se dará lugar a esta reacción.
  • · Ahora que ya tenemos todos los elementos requeridos debemos asegurarnos de que no vaya a haber ninguna fuga en el conducto, especialmente en las uniones con los recipientes, que se deben sellar adecuadamente.

El tiempo necesario para la muerte del animal/de los animales dependerá del volumen del recipiente escogido (que debe ser acorde al volumen a liquidar), del ritmo cardiaco y respiratorio de la especie escogida, tasa de dióxido de carbono conseguida, cantidad de animales en la misma cámara de gas, y otras variantes. Lo normal es que no tarde más de unos pocos minutos e incluso menos.

Ya habéis visto que no es tan complicado realizarlo y los buenos resultados están garantizados. Si además tenemos en cuenta que los animales no sufren tendremos el mejor método de eutanasia posible, a pesar de ser algo más caro que dar un simple tirón de cola y necesitar dedicarle un poco de tiempo.

Como último apunte acerca de la cámara de gas mencionaré, en especial para los que os preocupáis por el posible sufrimiento de los animales destinados a ser usados en tales medios, que ellos no sufren en absoluto. El dióxido de carbono, en concentraciones medias, que son un paso obligatorio antes de llegar a las concentraciones altas necesarias para la muerte, actúa como una anestesia, por lo que la muerte por inhalación de dióxido de carbono es una "muerte dulce", ya que los animales sacrificados se hallan dormidos para no despertar jamás.

Texto por: Daniel Martínez, Danny