El diamante peale (Erythrura cyaneovirens peali) |
 |
Origen:
 El diamante peale (Erythrura cyaneovirens peali), de unos 10 u 11 cm., procede de las islas Fiji, y es una especie que vive en zonas abiertas de cultivo, donde suele estar en el follaje denso de los árboles.
En las zonas originales donde vive, se alimenta principalmente de arroz, semillas y de gran variedad de insectos.
Es un pájaro con un dimorfismo sexual no muy pronunciado, aunque con el tiempo se distinguen bastante bien ambos sexos: el macho tiene la cabeza mucho más roja que la hembra, el negro y el azul de la garganta también es más grande y el verde del cuerpo es más intenso.
Historia:
Me llamo Lorenzo Moreno Segura y junto a mi mujer, Rosana Agost Monserrat, criamos gran variedad de especies de diamantes australianos y oceánicos. Ambos somos criadores nacionales y miembros de la asociación ornitológica Pájaros de Castellón de la plana.
La primera dificultad que se nos planteó cuando decidimos empezar con la cría de esta especie fue conseguir las parejas, ya que es una especie muy escasa en los criaderos españoles, así que buscando pude contactar con don José Manuel Serna Ayela, uno de los mejores criadores de exóticos de nuestro país y desde hace varios años gran amigo, gracias al cual puede hacerme con mis primeros ejemplares de esta maravillosa especie: después de varias conversaciones y visitas me pasé tres preciosas parejas de diamantes peale, así que después de varias explicaciones y consejos nos pusimos manos a la obra para intentar la cría de tan bonita y difícil especie.
Cría:
Mantuvimos los machos y las hembras separados en jaula de un metro de longitud durante varios meses, hasta que llegó el mes de abril y decidimos ponerlos a criar.
En ese momento, pusimos cada pareja en una jaula de metro, con un nido exterior semiabierto, tipo diamante, el cual rellenamos con fibra de coco y sisal, para que el macho sólo tuviera que rematarlo, ya que no son grandes constructores.
De las tres parejas, dos enseguida empezaron a retocar al nido, y ambos miembros entraban y salían de él. La otra pareja se resistía a empezar, con lo cual cambié el nido por otro diferente y añadí otro al otro extremo de la jaula para que eligieran. Después de varios días pude observar que en uno empezaban a entrar y a depositar algunas fibras de coco que les había puesto para que se motivaran a criar, así que deseché el nido rechazado.
Más de dos meses costó, hasta que pude ver un huevo en uno de los nidos. Una vez depositado el tercer y último huevo, la segunda pareja puso el primer huevo. Parecía que la cosa empezaba a arrancar, ya que esta pareja también puso tres huevos.
Llegue un día al aviario y vi la hembra de la tercera pareja en el suelo de la jaula. Mi sorpresa fue que, al cogerla, tenia un agujero en la cabeza producido por el macho al intentar cubrirla, ya que el peale, al igual que otras Erythrura (tricolor, papagayo, Forbes, etc.), persigue a la hembra y la coge por las plumas de la nuca para montarla, con lo cual la hembra siempre acaba con las plumas de la nuca deterioradas, aunque nunca había observado tanta agresividad como para llegar a dañarla de ese modo.
Después de este comportamiento no me quedó más remedio que curar a la hembra y separarla, y creer que este comportamiento se debería a que la hembra no estaba preparada todavía para la cría y que el macho estaba demasiado fuerte, y por eso esa agresión.
Las otras dos parejas seguían con la incubación de sus huevos. En principio sin problemas, ya que ambos miembros se alternaban en la incubación.
Mi problema llegó cuando nacieron los pollos: la primera pareja, después de dos días del nacimiento, no alimentaba a los pollos, así que decidí ayudarla con la jeringuilla y les pude dar un poco de comida a cada pollo, aunque después de varias horas los padres seguían sin darles nada, e incluso habían lanzado un pollo a la parrilla de la jaula, con lo cual decidí pasar los pollos a las nodrizas (isabelitas del Japón). La segunda pareja también sacó a los pollos, pero con los mismos resultados, falta de alimentación y arrojo de pollos a la bandeja, así que también les pasé los pollos a las isabelas.
Con la segunda puesta, los resultados volvieron a repetirse: incubación perfecta, salida de los pollos, falta de alimentación y arrojo de pollos a la bandeja. ¿A qué podía ser debido? ¿El macho iba demasiado fuerte y arrojaba a los pollos para hacer otra puesta? ¿Falta de alimento vivo? No sabía que pensar, así que empecé por la alimentación. Nada más empezar la tercera puesta, empecé a darles pequeñas cantidad de gusanos búfalo congelados encima del recipiente de la pasta de cría, a la cual también añadí más proporción de pasta de insectívoros e introduje también el pepino a su dieta, lo cual aceptaron desde el primer día, devorando todos los gusanos y comiéndose toda la rodaja de pepino. A los 14 días volvieron a nacer los pollos de la tercera puesta, a los dos días como de costumbre abrí el nido para observar los pollos y ¿cual fue mi sorpresa? Los pollos tenían el buche con comida. A la semana volví a observar el nido para anillar los pájaros y seguían de maravilla, con el buche lleno de semillas y de pasta de cría. La segunda pareja también tenía pollos y también les habían dado de comer, así que después de esto sólo me queda pensar que las primeras puestas fueron rechazadas por falta de una correcta alimentación, ya que desde que introduje el pepino y los gusanos no ha habido mayor dificultad en la cría.
Alimentación:
La alimentación que yo doy a mis peales es una mixtura de exóticos de la casa Beyers®, que se compone de:
- · 30% alpiste
- · 25% paniset
- · 15% mijo japonés
- · 10% paniset rojo
- · 8,5% mijo blanco
- · 7,5 % mijo amarillo
- · 2,5% perilla
- · 1,5% níger
Aparte, tienen otro comedero con una mezcla de semillas de la salud, perilla y semillas de césped.
El grit nunca puede faltar en la dieta de estos pájaros. Yo mezclo cáscara de ostra molida, con Biopal® y con un grit con carbón de la casa Beyers®.
Y en la época de cría, ofrezco pasta de cría mezclada en un 40 % con pasta para insectívoros, gusanos búfalo y pepino.
Conclusión:
Espero que lo expuesto aquí les pueda servir a más criadores para intentar la cría de esta especie, y que nos sirva para pensar que muchas veces no tienen la culpa los pájaros de los fracasos de la cría, sino nosotros, que no sabemos darles lo que les hace falta para ella. No con esto quiero decir que en todas las especies ocurra o sea por el mismo motivo que en esta, pero después de lo observado y visto en esta especie, creo que en ésta el problema estaba en la falta de alimentos vivos y vegetales en la época de cría.
Al día de hoy, la tercera pareja, una vez recuperada la hembra, están juntos y haciendo nido, aunque de momento todavía no han realizado ninguna puesta. Los pollos de las primeras nidadas criados por nodrizas ya están destetados y los pollos que están criando ambas parejas ya salen del nido. A ver si con la tercera pareja tenemos la misma suerte…
Texto y aviario: Lorenzo Moreno Segura
Fotos: Miguel Más
Artículo publicado en el número 14 de la Revista Ornitología Práctica. |