Gecko de las palmeras (Gekko vittatus) |
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Guía rápida
- · Nombre científico: Gekko vittatus.
- · Nombre común: Gecko de las palmeras o gecko mofeta.
- · Distribución: India, Indonesia (Java, Timor), Nueva Guinea, Oceania, Palaos, Archipiélago Bismarck, Islas Solomon,Islas Santa Cruz.
- · Temperatura: 24 - 26ºC de día, con un punto caliente a 30ºC, y 20ºC de noche de mínima.
- · Iluminación: 12 horas. Recomendable algo de UV (2.0 - 5.0).
- · Humedad: Alrededor del 70% (algo más para las crías).
- · Dimensiones de terrario recomendadas: Terrario de altura, mínimo 3 veces la longitud del animal. 45 x 30 x 45 (pareja o trío).
- · Alimentación: Insectos, potitos de frutas y preparados especiales para Phelsumas o Rhacodactylus. Suplementos de calcio y D3 diario para las crías y dos veces a la semana para los adultos, doblando esta cantidad en época de cría.
- · Dimensiones máximas del animal: 20-25 cm.
- · Longevidad: 3 - 4 años de media. En buenas condiciones pueden llegar a los 6 - 10 años.
- · Temperamento frente a sus congéneres: Pasivo. Los machos son agresivos con otros machos.
- · Temperamento frente al ser humano: Agresivo. No dudan en morder cuando se ven atrapados.
- · Dimorfismo sexual: Los machos presentan una serie de poros preanales bastante más marcados que las hembras, además de dos notorios abultamientos en la base de la cola que corresponden a los hemipenes.
- · Dificultad de mantenimiento: Fácil.
- · Dificultad de reproducción: Fácil.
- · Madurez Sexual: 11-15 meses.
- · Número de huevos por puesta: 2 huevos.
- · Período de incubación: De 60 a 160 días.
- · Número de puestas al año: 3 - 4.
- · Información extra: -
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Introducción:
La información que damos en este artículo esta sacada de Internet, diversos foros y libros, conversaciones con compañeros y amigos terrariófilos y de nuestra propia experiencia con un grupo de 1.2 Gekko vittatus que adquirimos en 2007 y 7 crías nacidas entre marzo y octubre de 2009. Lo que aquí decimos no es una verdad absoluta, y es posible que a otros aficionados les vaya igual de bien o incluso mejor con otras técnicas o medios. De ser así, estaríamos agradecidos de que estos aficionados compartiesen con nosotros esta información y sus experiencias con estos animales, que no dejan de sorprendernos día tras día.
Descripción:
Gecko de tamaño medio, unos 20-25 cm. de longitud total y un peso rondando los 40gr en ejemplares adultos y sanos, de color amarillento que se puede oscurecer hasta tonos marrones. Posee una línea blanca desde la base de la cola hasta la nuca, donde se divide en dos y llega hasta detrás de los ojos. Los ejemplares con colas originales tienen la cola del mismo color con anillas de color blanco. Las crías son copias en miniatura de los adultos, salvo porqué su cola es negra con anillas blancas (igual que las crías de tokay, Gekko gecko) y va cambiando el negro por el amarillo a medida que crecen. Poseen láminas digitales en la parte inferior de los dedos (lamellae) para adherirse a las superficies, así como unas pequeñas uñas que facilitan la labor trepadora. De comportamientos mayormente nocturnos, poseen las pupilas verticales típicas de geckos nocturnos, y unos ojos de color amarillo. La piel es extremadamente delicada, por lo que su manejo debe ser realizado con sumo cuidado. Además, y aunque suelen ser animales tranquilos y pacíficos, cuando son agarrados no dudan en morder. Este mordisco no suele ser doloroso, ya que no cuentan ni de lejos con la potencia de mordedura de, por ejemplo, su pariente el Gekko gecko, pero debería tenerse en cuenta.
En cuanto al dimorfismo sexual, los machos poseen un bulto en la base de la cola donde alojan los hemipenes, además de unos poros femorales en forma de V que son claramente visibles desde los 8 meses, y que forman una hilera exageradamente larga en los adultos, llegando hasta casi las articulaciones de las patas posteriores. Las hembras tienen unos vistosos sacos linfáticos en la base del cuello donde acumulan las reservas de calcio para las puestas.
Respecto a mutaciones, tan comunes actualmente en el mundo de los geckos, hay algunos ejemplares que poseen una línea completa que abarca la totalidad de la cola, sin que esta presente ningún anillamiento. Desconocemos si podría ser algún tipo mutación o cómo lo podríamos clasificar. Tal vez sean de una localidad distinta a los nuestros, o tal vez no: una de nuestras crías tenía más de media cola completamente blanca. Sólo hemos visto una clara mutación cromática en estos geckos (piedball) en una foto del libro [i]“General care and maintenance of Tokay Geckos and related species”[/i]
Procedencia y cuarentena:
Esta especie suele importarse desde sus lugares de origen abundantemente. Estos animales habitan diversas islas del Indopacífico. Nuestros ejemplares, según el importador de éstos, proceden concretamente de la isla de Annon, aunque no sabemos si se trata del lugar de salida de la importación, o si es el auténtico lugar de origen de estos animales.
Los animales recién importados suelen venir estresados y con diversos tipos de parásitos, por lo que es de vital importancia realizar un análisis de heces y mantenerlos en cuarentena si mantenemos otros reptiles.
Terrario:
Estos geckos necesitan terrarios altos, como mínimo 3 veces su longitud total, y cuanto más amplios sean, mejor. Actualmente mantenemos a los adultos (1.2) en un terrario de 110 cm. de altura, 75 cm. de largo y 37 cm. de ancho, lo más grande que nos permitía el lugar donde alojar el terrario, pero me hubiese gustado uno aún más grande. Necesitan diversos lugares para esconderse y sentirse seguros: les gustan las zonas con follaje para poder descansar entre las hojas grandes, troncos huecos, de corcho o bambú, y también aprovechan los huecos donde se alojaban las macetas para descansar en ellos, así que actualmente les dejamos esos huecos con musgo que humedecemos cada 2 días.
Las crías pueden mantenerse individualmente o por parejas en pequeños trasportines durante los primeros meses, y posteriormente pueden alojarse en terrarios acordes con su tamaño y en pequeños grupos de hasta 4 ejemplares juntos, aunque esto implica un mantenimiento más exhaustivo ya que necesitaremos prestar más atención al grupo y ver si todos se alimentan adecuadamente. La limpieza en estos casos debe ser contínua, o nos encontraremos un terrario lleno de heces en apenas un par de días.
Lo ideal en nuestra opinión son grupos que no superen los 3 ejemplares por terrario. Para estos grupos usamos terrarios de 30 x 45 x 45 cm hasta que las crías alcanzan unos 12-15 cm. de largo.
Es vital que el terrario no tenga huecos ni rendijas, pues estos saurios son consumados escapistas que aprovecharán cualquier fallo en el terrario para salir de él.
Temperatura, iluminación, humedad y decoración:
Al buscar información sobre esta especie siempre se nos remitía a las condiciones de mantenimiento de los tokay, y nos ha ido bien así, por lo que pasaremos a describirlas en las próximas líneas.
Mantenemos a los adultos con un punto caliente de 30ºC en la parte más alta del terrario y de 24º a 26º durante el día, mientras que por la noche la temperatura disminuye hasta los 20º de mínima, aunque parecen estar bien a temperaturas inferiores siempre y cuando durante el día se mantengan las máximas antes indicadas. Como fuentes de calor pueden utilizarse bombillas y, como medio de apoyo, esterillas calefactores. Nosotros tenemos instalado un spot de 75 W. Todos estos aparatos deben quedar siempre fuera del alcance de los animales para evitar quemaduras peligrosas.
Vivimos con una humedad ambiental que normalmente está entre el 60%-70%. Humedeciendo una o dos veces al día el terrario los adultos están sanos y nunca han dado problemas de muda, por lo que procuramos mantener la humedad más cercana al 70%.
Las crías parecen necesitar una humedad algo más elevada. Después de algunas pruebas parece que es mejor no pulverizarles muy a menudo, sino incrementar la humedad proporcionándoles puntos con una humedad elevada y constante, sobre un 80% preferiblemente. Estos puntos pueden ser bebederos grandes o maceteros rellenos de musgo o fibra de coco empapados. Durante nuestra experiencia con la especie hemos sufrido bajas de crías y problemas de retenciones de muda, que parecen haberse solucionado usando este método.
Siempre deben tener a su disposición un bebedero con agua limpia y fresca, tanto los adultos como las crías. Algunos ejemplares nunca beberán de él, prefiriendo lamer las gotitas de agua pulverizada, pero nunca está de más su instalación, por si acaso.
En cuanto a la iluminación, les proporcionamos luz con bombillas compactas 5.0, pues no creemos que sean animales totalmente nocturnos: a nuestras hembras adultas las hemos visto alimentarse de insectos durante el día en alguna ocasión, y las crías no tenían reparo en aceptar comida a cualquier hora del día, mañana, tarde o noche. El fotoperíodo adecuado ronda las doce horas, aunque es variable, y es conveniente que durante la noche la oscuridad sea total.
Respecto a la decoración, para los adultos usamos como sustrato fibra de coco triturada, para las crías usamos papel de cocina. En nuestros terrarios utilizamos como decoración ramas y plantas, pero en este último caso, artificiales. Sólo usamos plantas naturales cuando los animales están en el exterior. El uso de estos elementos es imprescindible, pues se trata de animales arborícolas que necesitan trepar para estar a gusto. Es conveniente colocar las ramas en posiciones variadas, así como las plantas, para poder establecer barreras visuales entre los diversos ejemplares alojados en el mismo terrario, lo que repercute en su bienestar.
Periodos estacionales:
Nuestros animales están en un terrario de madera y cristal durante siete meses al año (de octubre a marzo), manteniéndose en las condiciones anteriormente mencionadas y con un fotoperiodo de 10 horas de luz. En cuanto empieza a aumentar la temperatura ambiente los sacamos al exterior en un jaulón de 50 x 120 x 50 cm. debidamente decorado. No hay bombilla mejor que el sol, y no parece que les hagan ningún mal las lluvias que se dan en verano, ni siquiera les cubrimos el terrario y el clima de Alicante parece irles bien.
Con las crías hacemos lo mismo (pero en terrarios acordes con su tamaño), y procuramos siempre que éstas estén más resguardadas del sol directo y las lluvias que los adultos, teniendo especial cuidado con las inundaciones.
Alimentación, calcio y suplementos:
Nuestros geckos, tanto adultos como crías, han aceptado cualquier tipo de alimento vivo que les hemos ofrecido: grillos, cucarachas, tenebrios, gusano de la miel (Galleria mellonella) y gusanos de seda (tanto larvas como polillas) y, salvo el macho adulto, los demás también aceptan potito de frutas para bebés, así como preparados especiales para Phelsuma y Rhacodactylus .
No hemos ofrecido nunca crías de ratón a las hembras después de las puestas. No ha sido necesario, pues se alimentan con frecuencia y no hemos notado casos de delgadez tras las puestas. Preferimos aumentar la frecuencia, el número y la diversidad de presas cuando están en periodo reproductivo, que suele coincidir con el periodo en el que están en el exterior.
Las crías reciben suplementación de calcio con D3 en casi todas las presas vivas hasta llegar al año de edad, mientras que los adultos sólo la reciben 2 veces por semana, salvo durante la temporada de reproducción, en la que les doblamos la dosis en el alimento vivo pero suplementamos todos los purés de fruta que ofrecemos (y cambiamos a diario), ya que son las hembras las únicas que lo consumen. Es sorprendente ver cómo aumentan y disminuyen sus reservas de calcio durante este periodo de tiempo.
Reproducción:
Lo tenemos claro, las relaciones sociales/jerárquicas que se den en el grupo tienen mucha importancia para la reproducción de esta especie. No hay que alojar nunca más de un macho por terrario, pues las peleas serían constantes para establecer el orden jerárquico, e incluso entre las hembras pueden aparecer roces al respecto.
Está claro que el aumento de la temperatura, el fotoperíodo y la humedad, así como las lluvias, al sacar a estos geckos a exterior o al inducir esa variación dentro de casa, incitan el periodo reproductivo, pero el macho parece estar dispuesto a cubrir a cualquier hembra durante todo el año, sobretodo si está apartado de las hembras y alojado junto a ellas sólo durante una temporada.
Si se mantienen juntas todo el año las hembras con el macho, éstas parecen no permitirle a éste que se aparee con ellas por regla general, y las primeras puestas suelen requerirles más tiempo de gestación. Durante las noches de verano los sonidos que producen al aparearse se escuchan casi todas las noches.
Además, al cambiar a estos geckos de terrarios se dan comportamientos para reafianzar su posición. Por ejemplo, después de separar al macho por una temporada en un terrario distinto al que se encontraba junto con las hembras, al tratar de reintroducirlo estás no dejaron de perseguirle ni acosarle, hasta tal punto que tuvimos que sacarlo y devolverlo a su antiguo terrario de soltero. Tras varios intentos de intentar introducir al macho de esa manera desistimos. Si el macho es el primero en estar alojado en el terrario, introduciremos a la hembra más dominante posteriormente, dejaremos que éstos copulen y después podremos introducir hasta otra hembra más. En una ocasión al hacer esto la hembra dominante se volvió contra la más joven y la persiguió hasta agarrarla por el cuello y realizar una falsa cópula.
En 2009 decidimos dejar al macho junto con las hembras todo el año, y todavía no hemos visto ninguna puesta desde hace 6 meses. En cuanto les devolvimos a su terrario de interior cesó la actividad reproductora.
El periodo de gestación de las hembras suele ser de unos 45 días, pero también hemos visto una hembra gestando durante más de 65 días.
Las puestas, y su incubación:
Estos geckos suelen realizar puestas de dos huevos, que adhieren con sus patas posteriores sobre cualquier superficie (en ingles, eggluers). No es aconsejable tratar de retirarlas, salvo que la superficie donde estén adheridas sea fácilmente desprendible, como es el caso de una superficie de corcho, una rama, hoja, etc. Hemos observado en dos ocasiones dejar huevos en el suelo, pero sólo uno en cada ocasión. Ambos eran infértiles. También hemos visto puestas que han sido devoradas, suponemos que por las hembras, menos de dos semanas después de la puesta. Desconocemos la razón que motiva este comportamiento, pero podría ser que sepan que son infértiles y sea una manera de recuperar energías tras la puesta.
Incubamos las puestas a temperatura y humedad ambiente y este método nos ha dado buenos resultados, mejor incluso que tratando de hacerlo en alguna incubadora casera.
Las puestas pueden eclosionar en un periodo entre los 60 días y los 160 días. Además, es curioso que en la puesta que más ha tardado en salir, incubándose a temperaturas inferiores que el resto, pero más constantes, el resultante ha sido un macho que ha mostrado el desarrollo más rápido y menos problemático de todas las crías.
Los huevos son muy resistentes y se puede pulverizar sobre ellos sin problemas, pero aconsejamos que se coloque algún tipo de malla plástica alrededor de las puestas para evitar que las crías se escapen o sufran algún daño por parte de los padres.
Cabe insistir en que, dada la facilidad de la cría en cautividad de esta especie, debería intentarse acentuarla en la medida de lo posible, ya que esto conseguiría rebajar un poco la presión que sufren las poblaciones silvestres y reducir las cantidades de ejemplares importadas desde su medio natural, además de conseguir ejemplares perfectamente adaptados a la vida en cautividad y de mayor calidad que los capturados, que suelen venir estresados, parasitados y, muchas veces, con heridas de cierta consideración fruto del proceso de captura, embalaje y llegada a su destino. Texto por: Fernando Caballero Díaz, Tarentolo y Anai Carreño Hermosel. AFGeckos |