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Tortuga aligator (Macrochelys temminckii)

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Guía rápida

  • · Nombre científico: Macrochelys temminckii.
  • · Nombre común: Tortuga caimán o tortuga aligator.
  • · Distribución: Estados Unidos de Norteamérica.
  • · Temperatura: 23º y 28ºC.
  • · Iluminación: 5.0, 10 - 14 horas al día..
  • · Dimensiones de recinto recomendadas: Lo ideal es que el estanque o el acuario en que sean mantenidas tenga como mínimo 80 cm. de profundidad..
  • · Alimentación: Es principalmente carnívora, consume una dieta variada de peces, crustáceos, moluscos, reptiles, raíces, aves y pequeños mamíferos, anfibios, plantas acuáticas, gusanos y otras tortugas.
  • · Dimensiones máximas del animal: 75 cm. de espaldar. 100 kilos de peso.
  • · Longevidad: 70 años.
  • · Temperamento frente a sus congéneres: Agresivo.
  • · Temperamento frente al ser humano: Agresivo.
  • · Dimorfismo sexual: No suelen tener un marcado dimorfismo sexual, aunque machos acostumbran a ser mayores y a tener la cloaca más lejos del caparazón que las hembras..
  • · Dificultad de mantenimiento: Difícil.
  • · Dificultad de reproducción: Difícil.
  • · Madurez Sexual: 11 - 13 años.
  • · Número de huevos por puesta: 10 a 50 huevos.
  • · Período de incubación: 100 a 140 dias.
  • · Número de puestas al año: 1.

Macrochelys temminckii (Harlan, 1835), especie anteriormente conocida como Macroclemys temminckii, es quizás la tortuga de agua dulce más impresionante que existe actualmente. Pertenece a la familia Chelydridae, y no se conocen subespecies. Conocida en castellano como tortuga caimán o tortuga aligator, estos nombres ya dan una idea de la naturaleza de este increíble animal, que poco tiene que ver con la típica imagen de animales pacíficos y bonachones que tenemos de las tortugas.

En efecto, sólo el aspecto externo de una de estas tortugas ya impresiona a cualquiera: se trata de la tortuga de agua dulce más grande del Mundo y una de las tortugas de mayor tamaño de la actualidad, alcanzado hasta 75 de longitud de espaldar. Dicho espaldar suele tener un color oscuro, pardo negruzco, y presenta tres quillas longitudinales formadas por los escudos dorsales, dirigidos en todo momento hacia atrás. Dichos escudos suelen aserrarse a medida que se acercan al borde posterior del caparazón. Además, los tres escudos intermedios situados entre los escudos costales y los marginales nos sirven para diferenciar a las jóvenes tortugas caimán de las tortugas mordedoras (Chelydra serpentina). Este aspecto robusto que tiene el espaldar difiere mucho del plastrón, muy reducido, con forma similar a una cruz, de color amarillo parduzco. Las extremidades, la cola y la cabeza suelen ser de color oscuro, grisáceas o marrones, y realmente impresionan. La cabeza es enorme, maciza, con un pico ganchudo extremadamente fuerte y unas mandíbulas poderosísimas que merece la pena respetar. Especialmente interesante en esta región del cuerpo es la lengua, que ha adquirido una especie de apéndice de color rojizo con aspecto similar a un gusano y que está dotado de una cierta movilidad, adaptación utilizada por el animal para capturar a sus presas. Los ojos son pequeños, ya que la tortuga realmente no los utiliza demasiado, y están rodeados de una especie de filamentos carnosos en forma de estrella. El cuello no es muy largo, pero sí musculoso. Respecto a las extremidades, los dedos, entre los cuales está presente una membrana interdigital, acaban en unas uñas bastante potentes. La cola es larga y musculosa y, dorsalmente, está cubierta de grandes escamas. Esta cola es especialmente notable en los ejemplares jóvenes, donde llega a superar en longitud al resto del cuerpo. Pueden llegar a pesar más de 100 Kg., lo que las convierte en las tortugas dulceacuícolas más pesadas que existen. El conjunto de todo esto confiere a la Macrochelys un aspecto realmente fiero y prehistórico, casi de dinosaurio, del mismo modo que le proporciona un excelente camuflaje, ideal para facilitar su pasiva técnica de caza de peces.

Su distribución está limitada a los Estados Unidos de Norteamérica, donde se encuentra ampliamente distribuida desde el valle del Mississippi hasta el norte de Kansas, Illinois e Indiana. También se le ha localizado en todos los sistemas fluviales del Río Suwanee, y desde Florida hasta el este de Texas. En estos lugares habita por lo general en ríos, arroyos, lagos, pantanos y, en general, en todos aquellos humedales capaces de mantener un animal de estas proporciones. Así, por lo general visitan bastante poco el medio terrestre y los ejemplares adultos suelen encontrarse de manera casi permanente en las aguas profundas de los grandes ríos y sus afluentes, así como en lagos, canales, pantanos, estanques y ciénagas cercanas a los ríos. Por lo general, prefiere hábitats con aguas quietas, con poca corriente, y aguas cálidas, ya que no es tan resistente al frío como pueda serlo su pariente, la Chelydra. Suelen ser unas nadadoras bastante precarias, y prefieren caminar por el fondo.

La técnica de caza de este bello animal es única: como ya se ha expuesto anteriormente, tiene una pequeña lengua con la punta vermiforme y de color rojo muy vivo. La tortuga, aprovechándose de su aspecto que le confiere un excelente camuflaje, como si de una roca o un tronco hundido se tratara, se coloca en las zonas más oscuras del fondo del agua, entre el cieno y las plantas acuáticas, con las fauces abiertas de par en par, moviendo su lengua constantemente para incitar a los peces a que se acerquen a investigar, como si fuera un verdadero gusano y, cuando esto ocurre, ya no hay escapatoria: las fauces de la M. temmickii se cierran y el pez es capturado.

La Macrochelys es una tortuga tan sedentaria que las algas suelen cubrir su rugoso e irregular caparazón, haciéndola todavía más invisible al combinarse con los tonos grisáceos y marrones de su cuerpo, que se mimetiza perfectamente con el verde de las algas.

A pesar de la monstruosa descripción anterior, la Macrochelys es menos agresiva que la Chelydra, pero no cabe duda de que siempre se la deberá de manejar cuidadosamente. Cuando se le toma con las manos, la tortuga aligator no hace convulsivos y violentos movimientos como la tortuga mordedora común, sino que permanece con la boca completamente abierta, esperando atacar cualquier parte de su invasor que se encuentre dentro de su alcance. Y hay que tener verdadero cuidado, ya que su pico y mandíbulas pueden cercenar perfectamente dedos o incluso una mano entera.

La tortuga aligator es principalmente carnívora, consume una dieta variada de peces, crustáceos, moluscos, reptiles, raíces, aves y pequeños mamíferos, anfibios, plantas acuáticas, gusanos y otras tortugas.

La madurez sexual se alcanza entre los once y trece años, tanto en los machos como en las hembras. Los dos sexos no suelen tener un marcado dimorfismo sexual, aunque machos acostumbran a ser mayores y a tener la cloaca más lejos del caparazón que las hembras. Esta especie deposita sus huevos una sola vez al año, de diez a cincuenta huevos, con un promedio de veinticinco en cada puesta. Los nidos están construidos en arena sola o mezclada con turba y hojarasca y su situación es muy variable: algunas hembras depositan sus puestas casi al borde del agua, mientras que otras prefieren realizar dicha labor bastante alejadas del medio acuático. Los huevos son casi esféricos. Se requieren alrededor de cien a ciento cuarenta días de incubación. El sexo se determina por la temperatura de incubación, naciendo más hembras a temperaturas más elevadas.

Cautividad:

En cautiverio se han hallado especimenes que han superado los setenta años de edad, lo que de muestra que se adaptan correctamente a su mantenimiento en terrario, siempre y cuando se sigan los parámetros adecuados.

Esta especie, como ya se ha comentado anteriormente, es una gran cazadora, razón por la cual se recomienda alimentarla con animales vivos, al menos de vez en cuando. De todos modos, no son demasiado exigentes y comen con gusto corazón e hígado de ternera, carne magra, pescado y, como alimento vivo, grandes insectos, caracoles, cangrejos, lombrices, peces, ratones y anfibios. Es aconsejable retirar la grasa de la carne si la hay. También aceptan alimento comercial para tortugas. Responden muy bien a esta dieta y su crecimiento es notable en muy poco tiempo. La temperatura ideal para un buen apetito y una óptima digestión se encuentra entre los 23 y 28ºC.

Es importante que las temperaturas no desciendan por debajo de los 20ºC. Así, durante los meses más calurosos, estas tortugas pueden estar en estanques al aire libre, pero cuando baje de esa temperatura es recomendable pasarlas a instalaciones interiores. Como es de esperar, dichas instalaciones deben ser realmente importantes en cuanto a tamaño, en consonancia con sus habitantes. Lo ideal es que el estanque o el acuario en que sean mantenidas tenga como mínimo 80 cm. de profundidad. Es interesante que el acuario está cerrado para evitar fugas. No es imprescindible proporcionar zona terrestre, pues estas tortugas son 100% acuáticas y rara vez abandonan el líquido elemento, aunque esto dependerá de los gustos del propietario. Si se quiere instalar una zona terrestre, ésta deberá ser de fácil acceso, tipo playa, o disponer de ramas adecuadas, pues de otro modo puede que las tortugas no puedan acceder a ella si les apetece, aunque esto raramente ocurre. Sin embargo, esta zona terrestre es imprescindible si pretendemos la reproducción de estos singulares reptiles, pues lógicamente allí depositarán sus huevos. Es importante que haya un potente sistema de filtrado y que tanto éste como el calentador de acuario estén bien protegidos o, si es posible, que sean exteriores. También puede calentarse la instalación mediante lámparas calefactoras pero, tratándose de un animal de hábitos tan acuáticos, quizás sea más útil y barato un simple calefactor de acuario de la potencia adecuada.

Es conveniente usar algunos troncos para acuarios, de manera que el agua obtenga un ligero color té, ya que éste es el color característico de la mayoría de las aguas donde suelen encontrarse este animal, debido a la descomposición vegetal. La calidad del agua es muy importante. Ésta deberá encontrarse siempre perfectamente limpia, con un pH que vaya de 5.8 a 6.5 para evitar cualquier tipo de fungosis o parasitosis. De esto se ocuparán los troncos anteriormente descritos, aunque pueden utilizarse productos comerciales para bajar el pH si es necesario.

Si se planea tener peces vivos en el recinto será necesario colocar buenas bombas y un para proporcionarles oxígeno, aunque después de cierto tiempo las tortugas se encargarán de eliminarlos.

Si se les desea mantener en un estanque exterior durante los meses cálidos, se deberá tener en cuenta que no requieren de gran espacio, pero sí de mucha vegetación y troncos para poder engañar a los peces y camuflarse.

Es muy importante tener en cuenta que es mejor tener una sola tortuga o, si queremos tener varias, un macho con una o varias hembras, pero exageradamente bien alimentadas, sin mezclarlas nunca con otras tortugas y mucho menos con la tortuga mordedora común, ya que es muy fácil que les muerdan la cola, y una vez mordida, ésta no les vuelve a crecer al tamaño original. Lo que no debe hacerse nunca es mantener dos machos juntos, pues son sumamente agresivos entre sí.

La reproducción en cautividad no es sencilla, pero sí posible, y cada vez más frecuente. Los huevos tendrán que pasar por un periodo de incubación de unos 100 - 140 días, y el sexo de las tortuguitas resultantes dependerá de la temperatura de incubación: a temperaturas extremas de frío o calor aparecen más hembras y a temperaturas moderadas, más machos.

Por última recomendación: este animal está desaconsejado para los aficionados no expertos, pues requiere de ciertas técnicas para su manejo y de muchos gastos económicos para su correcto mantenimiento. También hay que tener en cuenta que NUNCA deberá ser liberado si no es posible mantenerlo, por lo que hay que pensárselo mucho si realmente queremos adquirir uno.

Texto por: Jesús Mendoza, Khayman