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Pitón real (Python regius)

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Guía rápida

  • · Nombre científico: Python regius.
  • · Nombre común: Pitón real o pitón bola.
  • · Distribución: África occidental, incluyendo países como Nigeria, Uganda, Liberia, Sierra Leona, Guinea, Ghana, Benin y Togo.
  • · Descripción del hábitat: Matorrales, zonas boscosas, tierras semiáridas y agrícolas, siempre cercanas al agua.
  • · Temperatura: Diurna 27 - 32ºC, nocturna 25 - 28ºC.
  • · Iluminación: 12 - 14 horas. No necesitan UV.
  • · Humedad: 65% - 80%.
  • · Dimensiones de terrario recomendadas: Mínima 100 cm. x 60 cm. x 40 cm. (largo x ancho x alto).
  • · Alimentación: Aves y/o mamíferos (ratas, ratones, hámsters…) cada 7 días.
  • · Dimensiones máximas del animal: 1,25 a 2 metros.
  • · Longevidad: 20 - 30 años. El récord absoluto de longevidad está en 48 años.
  • · Temperamento frente a sus congéneres: Pasivo (aunque no es recomendable alojar más de un ejemplar por terrario).
  • · Temperamento frente al ser humano: Pasivo.
  • · Dimorfismo sexual: Por norma general la hembra suele ser más grande que el macho. Se sexan por sonda.
  • · Dificultad de mantenimiento: Fácil.
  • · Dificultad de reproducción: Media.
  • · Madurez sexual: 2 años.
  • · Periodo de gestación: 2 meses.
  • · Número de huevos por puesta: 4 - 12 huevos.
  • · Tiempo de incubación: 2 meses aproximadamente.
  • · Número de puestas al año: 1.
  • · Información extra: Esta especie es algo "especial" a la hora de comer. Suelen dejar de comer por largos períodos de tiempo sin razón aparente, sin que ello suponga, en principio, problemas para su salud. Existen multitud de variedades, y cada año aparecen nuevas, algunas de gran valor. CITES II.

Introducción:

Ámbito geográfico y costumbres:

Estas populares serpientes provienen del continente africano, concretamente de la parte occidental. Son serpientes terrestres de hábitos nocturnos que pueblan desde sabanas a bosques y les gustan los escondites.

Morfología:

Son serpientes de un tamaño mediano y relativamente pequeñas cuando pensamos en otras pitones. No existen rasgos sexuales externos para poder diferenciar ejemplares jóvenes. La mejor manera de distinguir a la hembra del macho es por medio de sonda, la cual entrará mayor número de escamas en un macho que en una hembra.

Alimentación:

Una correcta alimentación estará constituida por una presa de tamaño apropiado cada 7 días en términos generales. Para crías se pueden utilizar 5 o 6 días de referencia y para adultas 2 semanas en vez de cada semana. Esto lo iréis viendo vosotros con cada ejemplar. Todos son distintos y unos suelen tener más hambre que otros, hay distintas épocas en las que se muestran más comilonas, distintos requerimientos debido al sexo del ejemplar…

La presa adecuada será aquella cuyo grosor se corresponda con el grosor máximo de la serpiente en su zona media o que lo supere ligeramente. Otra forma de verlo es proporcionarles del 10 al 15% de su peso en alimento.Se les puede alimentar con roedores o pollitos. Nosotros recomendamos roedores.

¿Presa viva o muerta?:

Muchos aficionados hoy día siguen utilizando la presa viva para alimentar a sus serpientes, a sabiendas de que es lo peor que podemos hacer en base al bienestar de nuestra protegida. Los que lo hacen se suelen basar en los mismos argumentos una y otra vez, normalmente argumentos egoístas.

Lo cierto es que no hay mejor presa para una serpiente en un recinto limitado que la presa muerta. La presa muerta jamás atacará a nuestra serpiente pudiendo herirla de gravedad e incluso pudiendo causarle la muerte. Lo habitual es que la amplísima mayoría de las pitones acepten presa muerta sin ningún inconveniente.

Alojamiento:

A no ser que vivamos en alguno de sus países originarios, el único alojamiento adecuado es un terrario donde le podamos proporcionar las condiciones necesarias para llevar una vida saludable. La pitón necesitará un gradiente térmico adecuado, que va desde los 32ºC hasta los 26ºC (por supuesto, medido a nivel de sustrato). De esta forma le damos la elección a que ella escoja la temperatura que más le convenga para cada ocasión, de la misma forma que en la naturaleza.

Un terrario adecuado constará de los siguientes elementos como mínimo: un par de escondites (uno en la zona caliente y otro en la menos caliente); un bebedero con un nivel de agua suficiente pero no demasiado profundo como para que sucedan desgracias imprevistas; una roca o rama áspera contra la que poder frotarse a la hora de mudar; un sustrato adecuado; una fuente de calefacción.

Pasamos ahora a describir qué es adecuado y qué no para cada uno de estos accesorios, además de hablar de otros accesorios prescindibles.

Fuente de calefacción:

Será nuestra principal fuente del gradiente térmico (no siempre la única). Colocada en un extremo del terrario creará una zona más cálida que el resto. Se pueden crear gradientes térmicos de distinta manera. Para una serpiente terrestre como la Python regius nos interesa crear un gradiente térmico horizontal.

Si utilizamos mantas térmicas éstas crearán un gradiente térmico horizontal. Es importante que no cubran más del 50% de la superficie del terrario. Si utilizamos bombillas u otra fuente de calefacción desde arriba (como por ejemplo radiadores) éstas crearán un gradiente térmico vertical y horizontal.

Toda fuente de calefacción debe estar protegida de forma que la serpiente jamás pueda entrar en contacto con ella. Si escogemos como fuente de calor algún tipo de bombilla le pondremos una especie de jaula protectora que no se derrita ni funda (escoger un material acorde a este requisito) de forma que proteja la bombilla y una zona prudencial cercana a la misma. Si escogemos como método de calefacción la manta térmica tendremos en cuenta colocarla por debajo del terrario (si éste es de vidrio o de algún otro material adecuado). Colocarla dentro del terrario será muy peligroso si no se emplean mantas térmicas específicas que resistan el agua u otros líquidos, o a menos que le creemos una especie de sandwich de vidrio (o material similar) bajo el que colocaremos la manta y luego sellaremos.

Se pueden utilizar cables térmicos, radiadores, bombillas cerámicas, focos de infrarrojos, etc. Lo que no deberemos utilizar nunca son las rocas calientes, ni tampoco los escondites calientes (ambos se venden en las tiendas como ideales y nada más lejos de la realidad, puesto que pueden producir lesiones o la muerte con relativa facilidad debido a su diseño).

Termostato:

Para evitar desgracias y fluctuaciones excesivas en las temperaturas del terrario podemos, y casi debemos, emplear uno de estos maravillosos aparatos. Existen distintos tipos, para distintos usos, y de distintas calidades, pero en general lo que hacen todos es mantener una temperatura constante de una zona a escoger por medio de una sonda. La fuente de calefacción se conecta a la red eléctrica a través del termostato, por lo que cuando se alcanza la temperatura deseada, el termostato corta la corriente, y cuando detecta que empieza a enfriarse la zona, se vuelve a reestablecer. Ese es su funcionamiento más básico y no podemos dejar de estresar lo interesante que es contar con uno en cada terrario.

Iluminación:

No necesitan ninguna iluminación específica, ya que no requieren de ningún aporte de UVB. Si en la habitación en la que vamos a tener el terrario entra luz suficiente nos bastará con esto. Si no entra luz suficiente o si queremos verlas bajo mejor luz podemos instalar un tubo fluorescente 2.0 en el terrario (también debidamente protegido como en el apartado de Fuente de calefacción más arriba). La iluminación la mantendremos encendida durante 12 horas, y apagada durante las otras 12. Un método muy sencillo de conseguir esto es a través de un temporizador al que luego conectamos el enchufe de la fuente de iluminación.

Escondites:

Son serpientes que se estresan con relativa facilidad, por lo que el uso de refugios se hace imprescindible. Se puede emplear casi cualquier cosa que se nos ocurra, siempre teniendo en cuenta ciertas medidas de seguridad, como que el escondite nunca pueda causarle traumatismos a la serpiente, que sea de algún material apropiado como para aguantar cierto grado de humedad relativa que siempre habrá en el terrario, y que tenga unas dimensiones acordes con el tamaño de la serpiente en cada etapa de su vida.

A pesar de lo que muchos aficionados utilizan, a las serpientes les gustan los escondites más pequeños de lo que cabría esperar por su tamaño relativo. Les gusta sentirse apretadas dentro del refugio. Si les colocáis escondites demasiado amplios observaréis como seguramente la serpiente no le hará ni caso y se buscará algún otro punto donde poder esconderse mejor. Si no hay otros accesorios normalmente se colocará detrás del recipiente del agua.

Objeto con el que frotarse para las mudas:

Tendremos en cuenta que si utilizamos alguna piedra o rama deberemos desinfectarlos antes de introducirlos en el terrario. Existen diversos métodos para esto, ya sea introducirlos en el horno, microondas, sumergirlos en una solución de lejía/agua, etc. Lo importante es que no entre ningún parásito dentro del terrario.

Observaremos que estos mismos no tengan ningún borde afilado con el que nuestras serpientes se puedan cortar.

Recipiente para el agua:

Podemos escoger cualquier tamaño que nos sea práctico para el recipiente. Escogeremos un material no poroso para que el agua se quede dentro y no nos inunde el terrario. También lo escogeremos con cierto peso relativo al peso de la serpiente, para que ésta no tumbe o incline el recipiente facilitando así que se vierta el agua fuera del recipiente.

Lo importante es que las serpientes, sobretodo las jóvenes y crías, no puedan ahogarse en estos recipientes. Así que a modo de prevención colocaremos pocos dedos de agua dentro del recipiente, por lo menos hasta observarlas dentro del recipiente y ver qué tal se desenvuelven. No es algo común pero sí se han dado casos de estas pequeñas tragedias.

Material del terrario:

Se pueden comprar o hacer de diversos materiales. Entre los más frecuentes tenemos el vidrio, madera de distintos tipos y el PVC u otros plásticos.

Sustratos:

Suelen gustar mucho los sustratos más naturales como la fibra de coco o la corteza o virutas de diversas maderas, siendo estos adeacudos. Otros sustratos adecuados y muy higiénicos incluyen el papel de periódico y el papel de cocina.

Algunos sustratos que deberíamos absteneros de utilizar con esta especie y muchas otras son la arena, las toallas, las piedras y cualquier presentación de maderas de cedro y pino.

Aparatos de medición:

Conviene tener algún termómetro (preferiblemente dos o más) e higrómetro para obtener una rápida lectura de los parámetros en el terrario a los que está expuesta la pitón.

Dimensiones de los terrarios:

Al ser una especie que se estresa con relativa facilidad lo ideal es ir aumentando las dimensiones de los terrarios con la edad/tamaño de nuestra pitón. Dicho esto, las dimensiones que exponemos a continuación son dimensiones para terrarios definitivos de ejemplares adultos.

Los terrarios para hembras adultas serán de por lo menos 100 x 60 x 40 cm. Los terrarios para los machos serán de por lo menos 80 x 60 x 40 cm. Personalmente nos gustan los terrarios de 100 x 60 x 40 cm., tanto para las hembras como para los machos. Esto nos proporciona también ciertas ventajas, al contar con unas instalaciones más uniformes y regulares para nuestros ejemplares.

Enfermedades y problemas más comúnes:

La pitón real no come:

Es bastante común en ejemplares capturados o criados en granjas que éstos tengan épocas de ayuno, a veces prolongadas, a lo largo del año. Es algo normal para ellas y mientras no pierdan una cantidad apreciable de peso no se les debe obligar a ingerir ningún alimento, puesto que haríamos más mal que bien. Los ejemplares criados en cautividad son generalmente buenos comedores.

Si vuestro ejemplar deja de comer debéis revisar los parámetros en el terrario y comprobar que son correctos. Puede ser debido al estrés si la habéis estado manipulando en exceso. Puede también deberse a alguna enfermedad o parásitos. En caso de duda siempre es conveniente acudir a la consulta de un veterinario especializado en reptiles.

Revisad también si el problema es el tamaño inadecuado de la presa, o si la pitón se ha acostumbrado a comer un tipo de presa que no le estáis ofreciendo. Incluso se sabe de ejemplares que tienen cierta preferencia por presas de un color y no de otro.

Quemaduras:

Esperamos no se de el caso si se siguieron nuestros consejos anteriores con referencia a las fuentes de calefacción. Si aún así o a pesar de ello vuestra pitón resulta quemada, el primer paso consistirá en apagar o retirar el objeto que ha provocado su quemadura (a no ser que sea la única fuente de calefacción en el terrario) o protegerlo como se indicó anteriormente. Lo siguiente que debemos hacer es emplear un sustrato higiénico como el papel de periódico o de cocina y cubrir las zonas quemadas con Betadine® un par de veces al día durante varias semanas o incluso hasta varios meses, dependiendo de la gravedad.

Si el caso es muy grave llevaremos a la pitón a un veterinario especialista en reptiles para que le inyecte antibióticos.

Estreñimiento:

A veces debido a unas bajas temperaturas, lo que hace que la pitón se mueva menos buscando el calor sobre la fuente de calefacción (o bajo ella). Este menor movimiento trae consigo una deshidratación de las heces en su tracto intestinal lo que puede dar lugar a un “tapón”.

La solución será aumentar la humedad relativa en el terrario en general y solucionar el origen del problema para que no vuelva a pasar. Aparte de eso habrá que dar baños de agua templada a la pitón, sobre todo en la mitad posterior de su cuerpo.

Normalmente con esto lograremos que se solucione. A veces funciona a la primera, otras veces necesitaremos más de un baño para que la pitón se libre de esas heces.

Si aún así no se libra de ellos y acepta comida le prepararemos un laxante con cuerpo de roedor. Una vez muerto, obviamente, le inyectaremos al roedor una cantidad pequeña de aceite de oliva. Una vez tragado, el aceite se liberará y actuará de lubricante para esa masa atascada.

Si nada de esto nos da resultado acudiremos a un veterinario especializado en reptiles para que intervenga a la pitón quirúrgicamente.

Una vez recuperada la pitón, corregiremos definitivamente la causa del estreñimiento para no volver a vernos en la misma situación.

Dermatitis:

Se trata de una lesión en la piel de la pitón. Hay diversas causas que van a ayudar a que esto ocurra y van desde las quemaduras hasta los tumores, pasando por las mudas retenidas, la excesiva humedad en el terrario, la falta de higiene o las mordeduras de presas vivas. Todas ellas predisponen a que a la piel de la pitón acudan bacterias.

Para curar a la pitón tendremos que acudir a un veterinario especializado en reptiles para que le administre antibióticos que eviten que se descontrole la situación. Lo siguiente será remediar la causa de esa lesión. Si es, por ejemplo, por exceso de humedad, habrá que remediarlo. Si es por falta de higiene, habrá que limpiar el terrario y/o hacerlo más a menudo.

La cura de las lesiones es lenta. Como siempre y como recomendamos, será imprescindible utilizar un sustrato higiénico como el papel de periódico o de cocina hasta que termine la cura, como mínimo. También recomendamos bajar la humedad relativa y subir las temperaturas hasta esos 32ºC si es que no lo estaba ya. Suelen responder bien al Betadine®.

Retención de muda:

Hay diversas causas por las que se retienen las mudas. Lo importante es solucionar esa causa y luego solucionar la muda retenida en sí. Como siempre, la culpa suele ser nuestra. Observaremos si tenía una humedad relativa suficiente (con subirla a un 80% durante los días de muda suele funcionar), si no la tenía ya sabemos la causa de la retención. Tal vez no tenía una buena superficie contra la que frotarse para desprenderse de su vieja piel y la pitón tan solo hizo lo que pudo con lo que tenía. Otra causa es que esté parasitada, si es ese el caso, acudir a un veterinario especializado en reptiles para que nos de una solución, ya sean inyecciones o algún otro producto para limpiar el terrario.

Escapes o fugas:

Vamos a intentar prevenir los escapes de nuestras pitones. En primer lugar porque escaparse en sí puede ser peligroso para nuestras pitones, en segundo lugar porque a veces es complicado o imposible recuperarlas y en tercer lugar porque da una imagen nefasta e irresponsable de nuestra afición.

Lo más importante es que el terrario que construyamos o compremos sea a prueba de fugas. La pitón pondrá a prueba su terrario cada noche, sobre todo las primeras, intentando salir por cualquier lugar que pueda. Sed conscientes de esto. Incluso algunas han abierto puertas. Tal vez se os puede olvidar echar el cerrojo, tanto si el terrario es de puertas que abren hacia fuera o de puertas deslizantes. Si no ponemos remedio a ello y la serpiente busca salir… saldrá. Un elemento tan simple como un cerrojo nos puede ahorrar más de un quebradero de cabeza innecesario.

Si la serpiente logra escapar y no morir o herirse en el intento (por ejemplo, si el terrario es de apertura superior y la serpiente logra sacar parte del cuerpo pero llega un momento en el que la tapa le aplasta) y no la encontráis, lo primero es ir delimitando la habitación. Cerrar puertas y ventanas. Buscar tanto en esa habitación como en todas las demás pero por orden de proximidad, lógicamente. Puede estar tanto a nivel de suelo como a cierta altura (son terrestres pero no le hacen ascos a las alturas si pueden subir). Buscar en sitios lo más insospechados posibles porque si no salió de la casa va a estar allí. Se han llegado a encontrar pitones en ordenadores, televisores, detrás de inodoros, etc. Buscar a conciencia de día y de noche (recordad que son de hábitos nocturnos).

Si la búsqueda activa no da sus frutos pasaremos a la búsqueda pasiva. Podéis colocar una fuente de calefacción en medio de una habitación con la esperanza de que acuda a ella para calentarse, sobretodo si es invierno y hace frío. No tiene por qué dar resultado pero es una posibilidad. También podéis colocar su presa favorita dentro de un recipiente con perforaciones en la tapa para dejar escapar su olor característico pero no a la presa. Con suerte acudirá a ella si tiene hambre y mientras se las ingenia para darle caza vosotros la habréis visto y podido coger.

Si dudáis de si la pitón está libre por casa podéis espolvorear polvos de talco en punto estratégicos (por ejemplo, en los pasos de las puertas). Esto no va a recuperar a la pitón pero sí os sacará de dudas de si la pitón sigue en casa o si posiblemente se escapó también de la vivienda. Esto es más efectivo de noche. Si se hace con ingenio se puede incluso adivinar en qué dirección iba la serpiente para luego por la mañana buscar allí.

Texto por: Daniel Martínez, Danny